¿Cuáles son las causas de la otitis? ¿Qué secuelas puede provocar?

La otitis es una inflamación que puede afectar al oído externo (otitis externa) o al oído medio (otitis media). La mayoría de las otitis medias (OM) son causadas por procesos inflamatorios de la cavidad nasal y/o de la rinofaringe, mientras que las otitis externas (OE) están relacionadas con el contacto del agua tanto de piscinas como de playas.

Según explica el jefe del servicio de otorrinolaringología de Clínica Corachan, el Dr. Juan Ramon Gras, “por lo general, la otitis media es la más frecuente de todas, aunque en verano la que más predomina es la otitis externa”.

La mayorincidencia de patologíainflamatoriadel oídomedioacontece en la edad infantil. Las característicasanatómicas de la trompa de Eustaquio, que es más ancha, más corta y más horizontal que en los adultos; la presencia de adenoides; suinmadurezinmunitaria; el mayor número de afecciones nasofaríngeas o el abandono temprano de la lactancia materna son algunos de los factores que favorecen que las otitis seanmásfrecuentes durante la edadpediátrica.

La inflamación del oído interno, o laberintitis, es menos frecuente y precisa un  estudio aparte.

Tipologías diversas de otitis

Las otitis medias (OM) se dividen en agudas y crónicas. Las crónicas se clasifican en tres grupos. Una es la otitis media serosa o secretora (OMS), que se define por la presencia de moco líquido en el interior del oído medio y cursa con taponamiento o sensación de presión en el oído. Otro tipo es la otitis media crónica supurada simple, que se da cuando existe una perforación del tímpano. El tercer grupo de otitis crónica es la otitis media crónica colesteatomatosa, en la que aparece un crecimiento y acumulo de pieles o escamas en el oído medio. Es una lesión agresiva  que si no se trata puede derivar en complicaciones graves del sistema auditivo y del sistema nervioso.

La otitis media aguda (OMA), en cambio, aparece cuando el líquido, la mucosidad acumulada en el interior del oído medio se infecta. También presenta taponamiento o sensación de presión en el oído, pero además se le añade un dolor agudo intenso y, en algunos casos, con supuración del oído. Según explica el Dr. Gras, “el antecedente de tener un hermano con historia de OMA recurrente aumenta el riesgo de padecer la enfermedad. Seguramente, este factor está en relación con la constitución hereditaria de la trompa de Eustaquio”.

En el caso de la otitis externa,esta cursa con dolor agudo, pero generalmente sin taponamiento del oído.

Tratamiento y posibles secuelas

Cuando se sienta alguno de estos síntomas, cualquier dolor continuado en el oído, es recomendable consultar siempre al médico. Pero en casa podemos tomar algún analgésico y/o antiinflamatorio para calmar dolor.

Las OMA y las OE se tratan con antibióticos que se pueden administrar por vía oral y/o por vía ótica. Las OMS se tratan generalmente con antiinflamatorios y descongestionantes. El tratamiento de la otitis crónica colesteatomatosa, sin embargo, es quirúrgico.

En general, las otitis externas no suelen presentar complicacionesgraves. Pero las otitismedias sí que pueden tener  repercusiones en el futuro, como la aparición de una perforación timpánica que no cicatrice, atelectasias, o retracción timpánica, que es un colapso del tejido con pérdida de volumen, que puede aparecer en muchos lugares del organismo, en este caso en el oído, pero también en el pulmón, por ejemplo, o bien una lesión de los huesecillos del oído. Estas secuelas pueden producir diversos grados de hipoacusia (disminución de la capacidad auditiva). Actualmente, con los antibióticos que disponemos  no suelen producirse complicaciones enel curso de las otitis medias agudas (OMA), pero siempre hay que considerar esta situación, y de ahí la importancia de tratarlas correctamente, de lo contrario podría derivar en mastoiditis, meningitis o abscesos craneales.

La otitis media crónica colesteatomatosa es la otitis media que puede tener repercusiones más severas. Es una lesión agresiva que, si nose trata, puede acabar dando lugar a complicaciones graves delos sistemas auditivo y nervioso.

En cualquier caso, una vez está diagnosticada la otitis, además de lo que prescriba el médico, la aplicación de calor local seco nos puede beneficiar para sentir menos dolor, si este perdurase aún.

¿Qué nos predispone a sufrir otitis?

Las afecciones de la fosa nasal y de la  rinofaringe predisponen a las OM, mientras que la humedad, el contacto con el agua, la manipulación del conducto auditivo con bastoncillos u otros objetos predispone a la apariciónde OE.

Tratando las afectaciones de la fosa nasal es posible evitar la posible apariciónde una  OM.Las OE se pueden prevenir secando la parte externa del conducto auditivo tras el baño,evitando el uso de bastoncillos y espráis para limpieza del oído, puesto que estos cambian el Ph de la piel del conducto. También hay que evitar baños en aguas potencialmente contaminadas.

A evitar si se padece otitis

En el caso de las otitis medias (OM),  hay que evitar los cambios bruscos de presión que se producen, por ejemplo, viajando en avión, o practicando la inmersión submarina.

Diversos estudios han relacionado el papel que desempeña el hábitotabáquico de los padres con la aparición o persistencia de la OMA. Probablemente  el humo del tabaco afecte a las mucosas del tracto respiratorio superior y provoque una mayorsusceptibilidad a la infección.

También ser alérgico y, en consecuencia, padecer una rinitis alérgica puede condicionar mayor número de otitis medias.

Y según explica el Dr. Gras, “los tapones de oído para evitar que penetre el agua no se deben emplear ante membranas timpánicas integras, pues el oído debe estar bien ventilado. Sin embargo, sí que se recomienda el uso tapones en aquellos pacientes que tienen una perforación del tímpano”.

En cuanto al uso de bastoncillos para la higiene de los oídos, el especialista de la Clínica Corachan señala que no recomiendan su uso. “Si el picor es muy molesto, existen diferentes gotas óticas que alivian este picor, aunque lo mejor es consultar al otorrino para descartar otomicosis, ezcemas u otras causas”, apunta el doctor Juan Ramon Gras.