¿En qué consiste la técnica Indiba (aplicar calor) y qué beneficios tiene en la recuperación de las lesiones?

En 1983, el ingeniero Josep Calbet patentaba en Barcelona un sistema de radiofrecuencia destinado a la mejora del bienestar de las personas. Es una tecnología, bautizada por su creador con el nombre de Indiba (siglas de Innovación División Barcelona), aplicable en diferentes especialidades médicas, todavía hoy altamente innovadora, que ha demostrado especialmente buenos resultados en procesos de dolor o recuperación de lesiones. Se utiliza en todo tipo de lesiones del sistema musculoesquelético y su eficacia está probada y recogida en más de 200 publicaciones en revistas científicas y varias tesis doctorales.

INDIBA es un generador eléctrico de radiofrecuencia (448 kHz). Según explica el doctor Alejandro Burgos, especialista en Medicina Física y Rehabilitación del servicio de  Rehabilitación Corachan, ”la corriente generada por la máquina convierte al cuerpo de los pacientes en un circuito conductor, que permite que la corriente viaje por todos los tejidos comprendidos entre los polos eléctricos y produzca una serie de activaciones celulares que aceleran el proceso de curación de nuestro cuerpo”.

La corriente específica que transmite INDIBA, activa “sensores” que contienen las células y desencadena un proceso de replicación y sanación celular. Es decir, se logra una aceleración de los procesos fisiológicos de nuestro propio cuerpo.

Los estudios de su aplicación y resultados evidencian que el tratamiento con INDIBA puede ser beneficioso “tanto para lesiones en fase inicial-aguda hasta lesiones en fase degenerativa-crónica, y para lesiones del tejido blando (músculo, tejido fascial..) hasta lesiones de tejido duro (cartílago, hueso..)”, expone el doctor Burgos.

Desde el equipo de fisioterapeutas del servicio de Rehabilitación de Clínica Corachan, puntualizan, también, que ”es una tecnología completamente compatible con otro tipo de tratamientos, y además nos ayudará a reducir las dosis iniciales de estos, puesto que INDIBA favorece la disminución del dolor y la inflamación”.

Sesiones de 15 minutos

Los estudios científicos demuestran que tan solo con 15 minutos de tratamiento ya se obtienen resultados beneficiosos.  En concreto, “en Clínica Corachan hemos implementado protocolos de 30 y 45 minutos, que son los que nos han dado mejores resultados”, apunta el equipo de fisioterapeutas del centro médico.

La aplicación de la radiofrecuencia es totalmente indolora. “El único efecto que puede notar el paciente es un incremento de la temperatura si el fisioterapeuta lo considera necesario según la patología a tratar, pero nunca produce dolor”, afirman los fisioterapeutas.

El número de sesiones que conviene aplicar depende de cada paciente, del tipo de lesión y de la fase evolutiva en la que se encuentre. “Por ejemplo, –detalla el Dr. Burgos- en un esguince de tobillo en una fase inicial (24h después de la lesión), realizando una o dos sesiones de 20 minutos podríamos bajar la inflamación asociada”. En caso de patologías más crónicas, añade, “con un promedio de cuatro a ocho sesiones ya logramos resultados satisfactorios, aunque en todos ellos notamos una mejora desde el primer momento”.

Contraindicaciones

Existen contraindicaciones para ciertas personas a las que no se les puede aplicar la radiofrecuencia INDIBA, como es el caso de las embarazadas, portadores de implantes electrónicos (marcapasos, implantes cocleares…), pacientes con tromboflebitis y aquellos que presenten alergias al níquel. Todos ellos estarían contraindicados para seguir un tratamiento con INDIBA. En procesos oncológicos han demostrado que no hay efectos negativos, pero siempre es recomendable consultar antes con el oncólogo de referencia del paciente. Y también se sabe que la crema aplicadora contiene una pequeña fracción de ASS (Ácido Acetilsalicílico), por lo que podría provocar reacciones alérgicas.

En algunos casos se puede ver enrojecimiento de la piel debido a la hiperemia que provocamos al utilizar el efecto térmico de INDIBA, o a reacciones alérgicas al níquel o a la crema aplicadora muy excepcionalmente, pero todos ellos son por tiempo limitado.

La aplicación del tratamiento con INDIBA no requiere ninguna preparación previa de la piel o consejos antes de asistir a una sesión. Los terapeutas de Clínica Corachan están específicamente formados para tratar las características propias de cada uno de sus pacientes con este tipo de equipos.

“Los tratamientos realizados en nuestra clínica con INDIBA no suponen un coste añadido a nuestros tratamientos individualizados. Además, si consideramos que la terapia con INDIBA aumenta la efectividad de los tratamientos, puesto que acelera la recuperación de lesiones, es de esperar que el paciente necesite menos sesiones de fisioterapia individualizada, obteniendo así mejores resultados en menos tiempo y menos sesiones”, explican desde el equipo de fisioterapeutas. Y afirman que la incorporación de la tecnología INDIBA en su servicio ha llevado a sus pacientes y a sus profesionales a experimentar una mayor satisfacción, por la mayor eficiencia y eficacia de este tratamiento.

Sobre la necesidad de hacer sesiones de mantenimiento al cabo de un tiempo de haber realizado las sesiones pertinentes, el doctor Alejandro Burgos indica que “las lesione agudas se consideran curadas una vez el paciente no tenga sintomatología. Una vez esta desaparece, no es necesario hacer mantenimiento”. Y, en el caso de lesiones crónicas –señala el especialista- “lo que hace INDIBA es mejorar la situación clínica. Mejora la calidad de los tejidos y por tanto retrasa el proceso natural del deterioro de estos, por lo que en estos casos sí se sugiere realizar sesiones de mantenimiento”.

En caso de personas muy activas o deportistas, el Dr. Burgos sí destaca que “sí que se realizan sesiones de mantenimiento debido al alto gasto físico al que estos están sometidos”.

Pero, ¿Hay algún momento de la lesión en el que sea idóneo utilizar esta técnica? Según explican desde el equipo de fisioterapeutas de Clínica Corachan, INDIBA está indicado para cualquier tipo de lesión, ya sea en el abordaje temprano en lesión aguda, como en una aplicación más tardía propia de una lesión crónica. Así pues, pueden usar esta tecnología desde el primer momento en que se produce una lesión hasta su total recuperación. De todas formas, el momento del inicio de tratamiento dependerá de la situación clínica de cada paciente, y sobre ello, tanto los médicos especialistas en rehabilitación de clínica Corachan como los fisioterapeutas, sabrán decidir.

La percepción de mejora siempre dependerá de cada paciente y patología, pero en procesos muy agudos –aseguran- pueden verse resultados desde la primera sesión.